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El Instituto para la  Productividad  (INPRO) se prepara,  al cumplir 33 años de  fundado, para cerrar sus operaciones en el año 2010 como organización sin fines de lucro.  Durante ese período ha prestado servicios a cerca de 900 empresas privadas y públicas. Aproximadamente 80,000 personas han participado en sus programas y actividades, mayormente de adiestramiento y consultoría.  A través de estos años, INPRO ha recogido sus aprendizajes y experiencias en cinco libros que han sido compartidos con empresas,  instituciones académicas, empleados y estudiantes.  Una mirada retrospectiva nos lleva a la identificación de un hilo de pensamiento que ha orientado la labor de INPRO resumida en estos libros.  Este hilo conductor descansa en cinco  conceptos que se describen a continuación.

En esta Era del Conocimiento, el Adiestrador planifica y guía una experiencia de aprendizaje para producir cambios, transformación, evolución, crecimiento, desarrollo en personas y en organizaciones. Adiestra el Maestro, el Profesor Universitario, el Consultor; los Especialistas en Recursos Humanos, Idiomas, Computadoras, Ingeniería, Legislación Laboral, entre otros. Además, adiestran los supervisores y gerentes como parte de sus funciones. Cada día se abren más las puertas en este campo a personas de todos los niveles que tienen conocimientos para compartir.

Metodología de liderazgo: Ejecución Orientada a Resultados (EOR)

Introducción

Al final del día, un líder es juzgado por la obtención de resultados. Ciertamente algunos resultados ocurren por una serie de acciones casuales pero, como profesional, no puede usted depender de la casualidad.

En la práctica hemos descubierto una serie de actividades que pueden maximizar la probabilidad de EJECUTAR las ACCIONES que en teoría son necesarias para obtener los resultados deseados. Los líderes que consistentemente ejecutan esta serie de acciones, con frecuencia logran sus resultados deseados.

Las dos preguntas principales que debemos hacernos son:

1. ¿Qué acciones usted establece que son necesarias para obtener resultados?

a. Esta es su hipótesis. Qué quiere hacer.

2. ¿Cómo puedo lograr que ocurran esas acciones establecidas?

a. Ésta es su metodología de liderazgo. El cómo lo logrará. Este es nuestro modelo.

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El entendimiento y la sensibilización sobre diversidad cultural es un requerimiento para el éxito en un mundo del trabajo en franca globalización. Se trata de conocimientos, actitudes y destrezas que tocan tanto al escenario laboral como otros aspectos personales de nuestras vidas.

La Universidad de Harvard ha acuñado un término, “Cultural Quotient” como un concepto que describe la habilidad de una persona para convivir exitosamente con personas de otras culturas. Se parte de la aceptación de que no hay unas culturas mejores o superiores a otras, simplemente son diferentes. Al reconocer esas diferencias y entenderlas, el proceso continúa desarrollando el respeto a éstas. A la vez nos vamos ganando el respeto hacia las diferencias nuestras para lograr el entendimiento necesario para unas relaciones saludables. Durante el proceso pasamos por etapas desde el período de luna de miel al principio, manejo del choque (cultural shock), ajustes, aislamiento hasta lograr la aceptación.

Estos tiempos son difíciles y complicados. Creo, por tanto, que tenemos todos un compromiso insoslayable con nuestro país de ayudar en la medida que podamos y allí donde estemos a resolver nuestros problemas.

En consideración a lo anterior, sugiero y propongo que redoblemos los esfuerzos en nuestros respectivos campos de acción, con miras a estimular el espíritu de servicio que nuestro país reclama. Resulta imprescindible a nuestra economía fortalecer y aumentar la productividad individual. La productividad individual es observable y medible siguiendo la fórmula a continuación:

Explorando Rutas de Éxito en el Mundo del Trabajo

La situación actual amerita reflexionar profundamente sobre los asuntos apremiantes en la dirección y administración de las organizaciones públicas y privadas. Es importante que las empresas se encaminen por derroteros de éxito con liderazgo capaz, grupos de trabajo efectivos y empleados dispuestos a contribuir al desarrollo que nuestro país requiere y merece.

Los cambios mundiales en el campo económico y laboral hacen imperativo el estudio de su impacto en el contexto de nuestras organizaciones. En esta Era del Conocimiento un requisito del líder exitoso del futuro es mantenerse bien informado sobre factores que afectan al mundo del trabajo. Entre otros factores se encuentran los siguientes: cambios en mercados globales, revolución en tecnología, explosión en la informática, impacto de las nuevas generaciones, influencia del ambiente, desconfianza en las instituciones, reducción en el empleo, nuevas tendencias en el desarrollo del recurso humano, ética y actitudes en el trabajo.

El conocimiento en la nueva economía globalizada es uno de los factores más importantes para que las organizaciones alcancen sus metas y logren la prestación de servicios de excelencia. Uno de los instrumentos más efectivos para adentrarnos y crecer en ese mundo del conocimiento, tanto en el sector público como en el privado, es el adiestramiento, la capacitación, el desarrollo del recurso humano.

Por: Carlos Andujar Rojas Ph.D.
Antonio Zapata Solá Ph.D.

La inteligencia emocional es un concepto que ha tomado mucho auge en los últimos 10 a 15 años. (Andujar, 2007).

Entre los diferentes estudios realizados el de Hunter & Hunter (1984) estima que el coeficiente intelectual explica alrededor de un 25% del desempeño en el trabajo y el otro 75% es explicado por otras variables que podrían estar relacionadas al concepto de inteligencia emocional. Los estudios señalan que el desarrollo de la inteligencia emocional lleva a la persona a conocerse a si misma, a manejar sus emociones, su capacidad de motivación, establecerse metas, identificar emociones en otras personas y cómo manejar sus relaciones interpersonales. Las empresas han identificado su practicabilidad en términos de que les permite conocer el nivel de habilidad de sus empleados para hacer frente y manejar los contratiempos, tolerar la presión de trabajo y lograr metas, un aspecto que la inteligencia congnitiva no incluye (Instituto Chileno de Inteligencia Emocional, 2003, citado en Cuevas, 2005 ). Según Frost (2003), el éxito de muchos proyectos organizacionales depende en gran medida del manejo efectivo de las emociones generadas por las personas involucradas. El poder desarrollar este concepto ayuda grandemente en las destrezas de un supervisor ya que lo ayuda a desarrollarse como persona, como líder y con sus supervisados.