Estos tiempos son difíciles y complicados. Creo, por tanto, que tenemos todos un compromiso insoslayable con nuestro país de ayudar en la medida que podamos y allí donde estemos a resolver nuestros problemas.
En consideración a lo anterior, sugiero y propongo que redoblemos los esfuerzos en nuestros respectivos campos de acción, con miras a estimular el espíritu de servicio que nuestro país reclama. Resulta imprescindible a nuestra economía fortalecer y aumentar la productividad individual. La productividad individual es observable y medible siguiendo la fórmula a continuación: